Se trata de un
maravilloso pueblo
medieval fundado antes del
año mil. Está en la falda
de las colinas que dominan
la Costa degli Etruschi,
rodeado por la vegetación
del valle del río Cornia, y su
riqueza artística e histórica
hacen de él una auténtica
joya.
Suvereto, que presume
de tener el importante
reconocimiento de la
Bandera Naranja, que otorga
por el Touring Club Italiano,
posee una encantadora
armonía arquitectónica,
gracias a su antigua muralla,
a las callejuelas empedradas
con casas de piedra, a los
palacios históricos, a las
iglesias sugestivas y a sus
claustros. Los espesos
bosques de alcornoques,
castaños, encinas y
vegetación mediterránea
llegan hasta la playa. Por los
ricos campos, con viñedos y
olivares centenarios, pasa
la famosa ruta "Strada del
Vino", llena de fincas
agrícolas, molinos, bodegas
y casas rurales, donde se
pueden degustar los
productos típicos o los
platos creados a partir de la
genuina tradición
gastronómica.
Las tradiciones antiguas de
Suvereto sobreviven en los
oficios que se pasan de
generación en generación.
Los trabajos en el bosque,
el campo y los talleres
de artesanía conservan las
antiguas tradiciones con
esfuerzo e innovación:
carboneros, corcheros,
carpinteros, herreros,
silleros, panaderos. Se trata
de una rica tradición
artesanal que hoy está
representada sobre todo por
la elaboración del hierro y
de la madera.
En las acogedoras tiendas
del centro histórico, se
pueden comprar estupendos
objetos de hierro forjado y
productos artesanales
típicos. Es muy interesante
el "Museo artistico della
bambola" (un museo de
muñecas), con una
exposición histórica muy
completa e importante de
los estilos y los materiales.
En las magníficas fiestas que
se inspiran a la historia y
a la tradición y que, gracias
al clima suave se celebran
durante todo el año,
el pueblo renueva sus
antiguas tradiciones y se
abre al arte y a las
novedades.
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